HSBC y dos fondos impugnan la adjudicación de Abengoa a Cox Energy

Los acreedores alegan que la adjudicación infringe la Ley Concursal

El banco HSBC y los fondos AIM y Signature, acreedores de Abengoa, han recurrido la adjudicación de los activos de la multinacional sevillana a la empresa Cox Energy, acordada por el Juzgado de lo Mercantil 3 de Sevilla.

En el escrito presentado ante el juez, al que ha tenido acceso EFE, los recurrentes aseguran que el auto del Juzgado infringe varios artículos de la Ley Concursal porque, pese a ser reconocidos como “acreedores privilegiados”, les priva del derecho a veto “respecto a la transmisión de los activos y derechos gravados integrados en la oferta de Cox”.

Piden que se suspendan los efectos del auto de adjudicación hasta que este recurso no sea resuelto por las “consecuencias irreparables” que tendría la continuación de los trámites derivados de la adjudicación.

Según el recurso, el auto del Juzgado no identifica el valor de los activos gravados incluidos en la oferta de Cox ni el de los créditos “con privilegio especial con garantías dentro del perímetro de la oferta”.

Cox Energy gana la subasta de Abengoa

La sección tercera del Tribunal de Instancia Mercantil número 3 de Sevilla ha adjudicado a la compañía española Cox Energy los activos y pasivos de las sociedades de Abengoa en concurso, descartando otras ofertas, como las de Urbas o la portuguesa RCP.

En un auto con fecha del pasado martes, el juez valora el compromiso y disposición de Cox Energy, al aportar liquidez en el transcurso del proceso para la adjudicación de los activos en concurso, así como que no pone condiciones a los créditos intragrupo, y afirma que su oferta “es la más favorable al interés de los concursos”.

Con esta decisión se pone fin a un proceso que comenzó cuando el Fondo de Solvencia, que gestiona la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), descartó conceder a Abengoa la ayuda que solicitó, con lo que la matriz, Abengoa SA, pasó a liquidación, mientras que una treintena de sociedades se ponían a concurso en el que otras compañías también presentaron ofertas.

La impugnación de HSBC y los fondos AIM y Signature añade un nuevo capítulo a la compleja situación de Abengoa, que ha estado en proceso de reestructuración desde 2015 y que ha sido uno de los mayores casos de insolvencia en España en los últimos años.