La AIE advierte de tensiones en el mercado energético por el recorte de producción de la OPEP+.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha emitido un informe en el que advierte de una situación tensa en el mercado mundial del petróleo hasta finales de año debido al recorte de producción anunciado por la OPEP y sus aliados (OPEP+).

El recorte de producción de 1,66 millones de barriles diarios anunciado a comienzos de mes por OPEP+ solo será compensado en parte por el aumento de países ajenos a esa organización, sobre todo Estados Unidos o Brasil. Sin embargo, ese incremento de la producción (de 1,2 millones de barriles diarios) no será suficiente para compensar el recorte de OPEP+, por lo que el informe prevé un déficit de 400.000 barriles diarios en la extracción mundial hasta diciembre, respecto a las estimaciones anteriores.

La AIE señala que el “recorte sorpresa” de OPEP+ “apunta a crear más tensión en el equilibrio del mercado petrolero mundial“. Con las últimas cifras, la producción mundial en 2023 será de una media de 101,1 millones de barriles diarios, frente a una demanda que aumentará este año en 2 millones de barriles diarios hasta un récord de 101,9 millones.

La demanda de los países que no forman parte de la OCDE supondrá un 90 % del crecimiento de la demanda, encabezado por China, donde la actividad se está recuperando fuertemente tras el final de las restricciones sanitarias. La demanda china subirá este año en 1,2 millones de barriles diarios hasta alcanzar 16,2 millones, destaca el informe mensual de la AIE.

En cambio, la demanda de los países de la OCDE se contrajo en el primer trimestre del año en 390.000 barriles diarios (el segundo consecutivo de caída), debido a la menor actividad industrial y al invierno suave, y seguirá siendo “extremadamente mediocre” durante el resto del año.

La AIE recuerda que la producción mundial de petróleo ya estaba bajando en marzo, sobre todo por el efecto de Rusia, que anunció un recorte de 500.000 barriles diarios (aunque no lo ha cumplido totalmente) debido al efecto de las sanciones y al tope del precio impuesto por el G7. La producción rusa bajó en marzo en 290.000 barriles diarios hasta 9,58 millones de barriles.

Las exportaciones rusas de crudo y derivados aumentaron ese mes pasado hasta 11,2 millones de barriles diarios, con el país intentando dar salida a sus existencias entre las sanciones internacionales. La AIE detalla que las exportaciones rusas de crudo subieron en marzo hasta 8,1 millones de barriles diarios, mientras que las de productos refinados crecieron hasta 3,1 millones, un nivel no alcanzado desde abril de 2020.

En resumen, la AIE advierte de una situación tensa en el mercado energético debido al recorte de producción de la OPEP+. Aunque países ajenos a la organización como Estados Unidos o Brasil aumenten su producción, no será suficiente para compensar el recorte de OPEP+, lo que provocará un déficit en la extracción mundial hasta diciembre. Además, la demanda de los países de la OCDE sigue siendo mediocre, mientras que la demanda de los países que no forman parte de la OCDE, encabezada por China, sigue en aumento.