Cambio en la cúpula directiva de Enel afecta a Endesa y nombra a Flavio Cattaneo como su CEO

El miércoles pasado, el Gobierno italiano anunció el relevo de Francesco Starace como consejero delegado de Enel, empresa propietaria de Endesa en un 70%, que será sustituido por Flavio Cattaneo. Este cambio impacta directamente en la marcha del plan estratégico de Endesa, aprobado el pasado mes de noviembre hasta 2025 y que se revisará en el mismo mes de este año. Starace pilotaba la estrategia del grupo, en el que la empresa española tiene un papel relevante desde 2014.

Cattaneo es actualmente vicepresidente ejecutivo de la compañía privada de trenes de alta velocidad Italo, y es considerado cercano al líder de la Liga y ministro de infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini. Con todo, la opción de Salvini habría sido otro, Stefano Donnarumma, primer ejecutivo de Terna, el operador de red del país. Cattaneo ha sido CEO de Telecom Italia y, anteriormente, CEO de la red eléctrica italiana, Terna. En lo que respecta a Scaroni, se trata de un regreso a Enel esta vez como presidente; actualmente es presidente del club de fútbol del Milan y vicepresidente de Rothschild.

El primer hito de Endesa con una nueva cúpula directiva en Enel se producirá el próximo 28 de abril, fecha prevista para la Junta General de Accionistas, en la que se someterá a votación la reelección de Juan Sánchez Calero (actual presidente), Ignacio Garralda (presidente del Grupo Mutua) y Alberto de Paoli (responsable financiero de Enel) como consejeros; los dos primeros como independientes y el tercero como representante del grupo italiano. No están previstos cambios en el orden del día pese a la renovación en la matriz.

Endesa tiene comprometido un plan de inversiones por valor de 8.640 millones de euros para el trienio entre 2023 y 2025, con un fuerte protagonismo de los proyectos de energías renovables, que suman 4.300 millones, un 39% más que lo asignado en el plan previo. El objetivo de Ebitda para 2025 se situará en una horquilla entre 5.200 y 5.500 millones de euros, un 4% superior al previsto para 2022, aunque está previsto que baje en 2023 hasta los 4.400 y 4.700 millones, y que posteriormente rebote en 2024 hasta situarse entre 4.900 millones y 5.200 millones.

Otro de los puntos clave del plan estratégico es una mayor retribución al accionista. Este año repartirá un dividendo de 5.390 millones de euros, de los cuales, un 70% corresponderá a Enel, que tiene ese porcentaje en el capital. El pay-out (porcentaje del beneficio que se destina a dividendo) se mantiene en una media del 70% para todos los años del plan estratégico, aunque el gigante energético ya matizó que su capacidad para distribuir dividendo en los próximos años dependería “de la generación de beneficios, la disponibilidad de reservas dis